La pesca de arrastre en Estepona

La pesca de arrastre en Estepona

Para acercaros un poco más nuestra forma de trabajo, os hago una breve referencia a los distintos sistemas de pesca que se utilizan en Estepona. La actividad del sector pesquero desarrollada en Estepona se centra, principalmente, en la captura de especies como la sardina, el jurel, el besugo, el pulpo, la gamba, la cigala, el rape, el salmonete, la jibia, la bacaladilla, la langosta, entre otras. Actualmente, la flota perteneciente a la Cofradía de Pescadores de Estepona está clasificada en varias modalidades. En este post nos vamos a centrar en la de la pesca de arrastre.

Pesca de arrastre

Aunque hace no tantos años la flota de barcos de arrastre o «Bacas» era más numerosa, en la actualidad en Estepona se compone de 8 barcos, de entre 18-24 metros de eslora y con una tripulación de entre 3-5 hombres en cada barco; normalmente  son familia, ya que la pesca artesanal es un oficio generacional. Las funciones en un barco son diferentes, por un lado, está el armador, que es el dueño de la embarcación, que puede ser o no a la vez el patrón del barco, por otro lado, están los marineros y el mecánico; y ya en tierra, los rederos. Los horarios y tiempos de trabajo están regulados por Europa, con lo que hoy en día pueden faenar se lunes a viernes y comienzan a partir de las 6 h de la mañana hasta las 18 h, que regresan a puerto.


En la pesca de arrastre utilizan un sistema de pesca con una red lastrada que, desde los barcos, es arrastrada por el fondo permitido para capturar especies que viven estrechamente asociadas a él, tras un par de horas o tres, comienzan a sacar la red «chorrar», poco a poco se va viendo como aparece el copo con el fruto tan esperado. Algunas de dichas especies tan significativas son lenguados, pulpos, gambas, bacaladillas, jurel, besugo, salmonetes, rapes o cigalas.


Tras cada «recogida del Arte» hay que clasificar el pescado y colocarlos en sus cajas, cada uno con su especie y de similar tamaño o peso; tras esto, hay que depositarlo en la bodega refrigerada para que el pescado mantenga y llegue a puerto en las mejores condiciones, garantizando así la frescura y calidad.

La pesquera de Pedro


Una vez en tierra hay que llevar el fruto del día a la Lonja de pescadores, para ponerlo en la subasta, y a esperar a que tenga un buen precio y el día haya valido la pena.

Con suerte, si no hay que cambiar «artes» o alguna rotura, mañana será otro día; con muchas ganas e ilusión de volver a salir a por los frutos que nos da el mar.


Si quieres conocer más y ver de primera mano cómo es la faena de estos barcos, te acompaño encantada, sólo tienes que apuntarte para tener tu experiencia en nuestra Ruta de los pescadores.

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